La deuda de Tepatitlán crece, la nómina también

Siguiendo con el análisis del crédito por 144 millones de pesos que autorizó en marzo pasado el H. Ayuntamiento, me encontré con una observación que merece toda la atención y contradice el discurso de las autoridades, particularmente en lo que se refiere a austeridad y disciplina con la nómina del municipio.

El 17 de marzo de 2017, dos días después de que el H. Ayuntamiento aprobará el endeudamiento por más de 144 millones de pesos, el Comité Técnico de Financiamiento del Fideicomiso del Programa de Apoyo para el Financiamiento Global a Municipios de Jalisco, expidió su Dictamen Técnico sobre la solicitud del Presidente Municipal de Tepatitlán, Dr. Héctor Hugo Bravo Hernández, para adquirir un empréstito de  $144’062.432.09 destinadas al refinanciamiento de la deuda y nuevas inversiones públicas productivas.

En el dictamen, los miembros del Comité evaluaron las razones financieras que establecen las reglas de operación del programa, llegando a la siguiente conclusión:

Se observa que las razones financieras de Deuda Total, Pasivo de Corto Plazo e Ingreso Propio presentan niveles satisfactorios y, a pesar de que la razón de Servicio de la Deuda y de Gasto Total Primario muestran niveles limítrofes a los niveles óptimos planteados en las Reglas de Operación, este Comité considera que no es una limitante para la adhesión del Municipio a la Línea de Crédito

Lo que “de manera particular” el Comité consideró relevante fue lo siguiente:

“la revisión (que se realizó) al ritmo de crecimiento del Gasto Corriente del ejercicio 2017 (se considera relevante) ya que de acuerdo con el presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal en curso (2017), el Gasto Estimado en Servicios Personales (Nómina) y Materiales y Suministros aumenta un 14% y 24% respectivamente, variación por arriba del límite máximo de crecimiento establecido en la fracción I del Artículo 10 de la Ley de Disciplina Financiera del las Entidades Federativas y los Municipios.

El Comité, al evaluar la información financiera del municipio, se encontró con un crecimiento superior al límite máximo establecido por la ley. Podríamos decir que el Gobierno de Tepatitlán aprobó un incremento ilegal en el presupuesto de gasto en Servicios Personales, rubro que creció de 2016 a 2017 un 14%.

El Comité claramente advierte sobre el incremento del gasto corriente en Tepatitlán. Quizá porque los números reflejan que  no existe capacidad para reducir el costo de la burocracia y eso va a mermar la capacidad financiera del municipio y en consecuencia la posibilidad de realizar inversión productiva en beneficio de la población. Un incremento del 14% en servicios personales implica que la nómina creció, hay más burócratas y, por lo tanto, menos gasto en inversión productiva.

Esto podría explicar la “necesidad” de endeudar al municipio por los próximos 15 años. Si el gasto corriente está aumentando, en automático disminuye la capacidad de inversión productiva del gobierno a través de recursos fiscales o ingresos propios. Por tanto, se ven forzados a acudir a la deuda. Un mal camino en el largo plazo, si no me creé vea los números en la deuda del Gobierno Federal y las entidades y valore sus efectos en la economía del país.

Preocupa que ningún regidor puso atención a la observación del Comité que evaluó las finanzas (supongo que conocen el dictamen). Se ensalzaron unos a otros hablando sobre “responsabilidad” y “madurez política”. Hablaban de que venían tiempos mejores y de la necesidad de invertir en Tepatitlán. ¿Se acuerda? Los panistas hasta regañaron a sus regidores (que airadamente se defendieron) y los priístas salieron a aplaudirles a los suyos y hasta insinuaron la posibilidad de ser ellos los que incidieran en el destino de algo de esos recursos. En MC  aún se autoelogian sin mesura. La verdad es que pasaron por alto la más elemental responsabilidad en las finanzas públicas: para incrementar la inversión hay que reducir el gasto corriente. Endeudarse sólo excepcionalmente y con un claro propósito productivo, con planeación y estableciendo parámetros de su impacto en el desarrollo.

Esta claro que no se va a utilizar la deuda para pagar gasto corriente, pero también esta claro que el gasto corriente creció dos dígitos en un año, muy por encima del límite establecido en la ley. A este ritmo no habrá presupuesto que alcance para mantener la burocracia. Error de primaria es endeudarse metidos en esta inercia. Antes de contratar deuda hay que ordenar la casa, detener el gasto improductivo, en adelante gastar con austeridad y priorizar con un enfoque de desarrollo los limitados recursos fiscales que llegan y los que genera el municipio. Establecer metas verificables.

Este proceso de endeudamiento tiene muchas aristas por analizar: por qué 144 millones, cuál es la capacidad máxima de endeudamiento de Tepatitlán, dónde se van a invertir los recursos, cuál será el impacto en el desarrollo y otros muchos temas que se desprenden de esta decisión de gobierno. Por lo pronto, habrá que dar seguimiento a las acciones del Gobierno Municipal para atenuar el impacto del crecimiento de la nómina y el gasto corriente para que esto no afecte las finanzas públicas, ya de por sí extenuadas por una deuda inexplicable. Hasta la próxima entrega.

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