Las encuestas ya se equivocaron una vez

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Al revisar la prensa el día de hoy es inevitable hacerse una pregunta, ¿Cómo pueden dos encuestas con metodología casi idéntica obtener resultados tan distintos? ¿Cuál de todas las encuestas dice la verdad? Con resultados tan contradictorios, ¿Se puede confiar en las encuestas? La verdad es que el tema de las encuestas en tiempos electorales está más trillado que una canción de Cri-cri en una fiesta infantil. Encuestas van y encuestas vienen generando más confusión que certezas a los ciudadanos que buscan informarse sobre el paso de las campañas electorales.

Hoy 21 de mayo, se presentó una curiosa coincidencia en dos de los más importantes diarios de Jalisco, Milenio Jalisco y Mural. Ambos publicaron encuestas relativas a la elección de gobernador y lo mejor, a pesar de que se aplicó una metodología muy similar, que se aplicaron casi en el mismo periodo de tiempo, que ambas tienen un alcance estatal, las diferencias entre quién se ubica en el segundo y tercer lugar son verdaderamente altas. ¿Pueden encuestas similares arrojar resultados tan contradictorios? La respuesta es sí y le voy a decir porque.

Las encuestas se basan en recoger una pequeña muestra, en este caso 800 y 1008 entrevistas respectivamente, de las preferencias de los electores potenciales. Depende del diseño metodológico para el levantamiento de la muestra y del formato en que se recojan los resultados, puede ser simulando una elección constitucional o realizando preguntas directas al entrevistado. Además, la selección de la distribución geográfica del levantamiento, es decir, cuántos registros y en dónde se recogen es fundamental para determinar el resultado. Es decir, el resultado de una encuesta puede ser fácilmente inducido y los encuestadores lo saben, y quienes las publican también.

La geografía electoral está dividida en distritos y secciones electorales, históricamente estas presentan un comportamiento electoral de preferencia o predominancia por un partido y eso lo tienen registrado tanto los partidos como las casas encuestadoras, de esta manera diseñan su estrategia electoral los candidatos. Ésta geografía y su historial de preferencias pueden influir en el diseño de la encuesta si es que se quiere manipular el resultado. Si usted carga el mayor número de encuestas a una sección que históricamente ha votado por un partido, es posible que el resultado de toda la muestra se incline de nuevo por quien ya lo hizo anteriormente. Esta es la clave de la manipulación, el que la diseña elige hacer más levantamientos en donde históricamente gana un partido o tiene simpatizantes y entonces de seguro el resultado estará influido por esa preferencia detectada previamente. Mientras la mayoría de registros de toda la muestra, correspondan a los levantados en secciones o zonas que históricamente se inclinen por un partido, entonces en automático esa encuesta reflejará la preferencia a la cual fue inducida.

Eso podría explicar la grave inconsistencia en las encuestas publicadas por Mural y Milenio Jalisco. Si quien diseñó los levantamientos buscaba influir en el resultado, no tenía mas que aplicar el mayor número de encuestas en donde ya sabía que los encuestados votaban por ese partido o candidato. No quiere decir que no sea un resultado real, pero es un resultado inducido con alevosía. Por eso no se puede descalificar ninguna de las dos, porque todo depende de qué preguntaron, a quién le preguntaron, cómo lo preguntaron y dónde lo preguntaron.

Las encuestas por tanto, no son ahora referencias indiscutibles de la popularidad y arrastre de los candidatos. Si pueden ser inducidas de esta y otras formas, pues entonces publicarlas en y por la prensa solo tiene sentido si se quiere reflejar una tendencia que no necesariamente sea la que se refleje el día de la elección. Quizá  la publicación solo tenga por objeto llamar la atención de indecisos pero con tales inconsistencias entre las diferentes encuestadoras ¿A cuál creerle?

El emblemático caso Guzmán

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Encuesta publicada en Mural.com

Apenas un día después de ganar la elección interna del PAN para elegir candidato a gobernador, Gabriel Torres, Director de Canal 44 se expresaba así en su columna en Milenio Jalisco: “Contra todos los pronósticos se demuestra que, en una elección, lo que cuenta es que los simpatizantes de los candidatos salgan a votar. Las encuestas y la popularidad reflejada en ellas no ganan elecciones, la estructura de movilización sí. Las redes corporativas y clientelares resultan el fiel de la balanza cuando la elección es muy competida. El caso Guzmán es emblemático”. Se refiere sin duda a la sorpresa que generó en muchos que a pesar de que Guzmán nunca estuvo al frente en las encuestas, resultó el ganador de una contienda que las encuestas, analistas y prensa anunciaban era cuestión de trámite para Alfonso Petersen quien no solamente no ganó, sino que se fue al último lugar en esa elección.

Las lecciones que dejó a la clase política y a los analistas parece que ya se les borraron de la memoria. En marcatextos.com, Julio Cesar Hernñandez advierte: “Los guzmanistas, pese a todo lo que han enfrentado en esta campaña, están confiados y seguros de que su candidato se levantará con la victoria el uno de julio próximo. Sorprende y desconcierta la certeza y la seguridad con que lo afirman y auguran”. Más que un exceso de confianza, en los guzmanistas se desarrolló una especie de desinterés por las encuestas mediatizadas pues se dieron cuenta de que, aunque sirven para medir el ambiente electoral y diseñar estrategia, son también un instrumento manipulable para generar corrientes de opinión que no necesariamente tienen impacto. Para ellos el rumbo que ha tomado esta contienda es como un “dèjá vu”. Un trato mediático desigual, una benevolencia exagerada a los otros candidatos, la publicación de encuestas que los ponían en el fondo, la operación en columnas para desacreditar lo hecho y hasta la difusión de que Guzmán declina por el candidato que está mejor posicionado son elementos que se les vienen repitiendo casi idénticamente.

Cierto es que las condiciones son diferentes, que es una elección constitucional y no una primaria, que en el proceso influyen filias y fobias en la gente, todo eso es cierto, pero nadie puede negar que si un candidato está centrando su estrategia en las encuestas, con tantas divergencias entre estas y con la experiencia de la interna panista, está cometiendo un error estratégico, pues quedo validado que las encuestas no necesariamente reflejan la realidad electoral de un candidato.  Para ganar, más que popularidad, hace falta una estructura de movilización y esa sólo la tienen el PRI y el PAN.

Guzmán sigue concentrado en fortalecer su campaña, sigue teniendo masivos exitosos, cuando menos sigue mostrando evidencia vía redes sociales de una fuerte capacidad de convocatoria en sus eventos públicos, los que su equipo le organiza. Muchos medios de comunicación cumplen con los requerimientos mínimos de cobertura de la campaña del panista pero no lo dicen todo, minimizan los números, evitan publicar fotografías y mantienen gráficos de archivo, se limitan a cumplir con objeto de que en el monitoreo del IEPCJ se avale la cobertura mínima indispensable para hablar de condiciones de equidad. Eso también paso en la interna y la disciplina de Guzmán se impuso.

No habrá sorpresas, las encuestas ya se equivocaron una vez y todo parece indicar que volverán a hacerlo. Porque si el que se decía “Primero en las Encuestas”, terminó en último una vez, nada impide que si las formas son casi las mismas se repita la historia. Iniciaba el segundo tiempo de la campaña interna y la presión para que Guzmán declinara era tan fuerte que Guzmán se vio obligado a salir y decir: “los de arriba no se bajan, se bajan los que van abajo”. Hoy la historia nos enseña que hizo bien en aguantar la presión de los simpatizantes de los otros candidatos, de los medios, de los columnistas, el resultado está ahí, gano la elección.  Por eso siempre he dicho que si no se aprendió de esa elección abierta de febrero, es posible que periodistas, analistas y políticos sigan sorprendidos de la necedad de Guzmán y la confianza de los panistas, están tranquilos porque ellos ya vieron la película y para ellos el final fue, como en la primera parte de la saga, un final feliz.

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2 comentarios sobre “Las encuestas ya se equivocaron una vez

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  1. gano guzman la interna porque le montaron teatro los opositores para que ganara el mas debil, para asi no tener contendiente fuerte los otros candidatos por eso fue.

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